Berachiel
Barachiel es representado portando un canasto o ramo de flores y frutos preciosos (los frutos de la vocación cumplida), en ocasiones con forma de mujer, y en el Ritual de las Bendiciones lo muestra en su mano derecha como señal de la Bendición del Señor, de los Santos Sacramentos y la administración del Preciosísimo Tesoro confiado a los sacerdotes.
La vocación, sacerdotal o simplemente profesional, tiene que ser la primera preocupación en la oración y para esto viene en nuestra ayuda el arcángel Barachiel con sus ángeles auxiliares, para que las vocaciones que han sido concedidas a muchas almas se logren. Como ya decía san Pablo: «Yo os exhorto a caminar de una manera digna en vuestra vocación, que os ha sido concedida, con toda humildad, con dulzura y paciencia».
Oración
«Pedimos a San Barachiel nos proteja de caer en la pereza, de la indiferencia a las cosas santas, de la mortal tibieza, y liberen a las almas por las que rezamos, o nos rodean, del pecado capital de pereza y la mortal caída en la mentira e indiferencia.»