Convocar a un ángel
Para convocar fácilmente a los ángeles se pueden utilizar ciertas claves y códigos, siguiendo un «protocolo» determinado para que ellos acudan pronto a nuestra llamada. Sin conocer los rituales específicos, pero siguiendo ciertas reglas básicas e invocándolos con el corazón, también acudirán, ya que están a nuestro servicio, esperando que les permitamos intervenir.
1. El estado de ánimo básico del reino angélico es la alegría, ya que los ángeles viven en estado de Gracia, en contacto constante con Él; es por ello que el mantenernos alegres, viendo siempre el lado positivo de lo que nos sucede, es una manera de atraer a los ángeles.
2. Las técnicas y rituales para establecer contacto directo con el reino angélico están hoy al alcance de todos. Con la entrada en la era de Acuario, los mayores misterios de la Humanidad están siendo desvelados, y entre ellos el del acceso al reino de los ángeles. Sin embargo, la menor sombra de duda en su mente hará imposible el contacto.
3. Uno de los sistemas para acceder al reino angélico es el contacto angélico. Este sistema está integrado por conocimientos que emanan de las religiones, las escuelas místicas antiguas, la Alta Magia Blanca, la Angelología, la Cabala y la Revelación directa desde los planos superiores. El método consiste en distintas activaciones o iniciaciones que permiten despertar las potencias dormidas en los cuerpos energéticos del ser humano. El objetivo de estas iniciaciones es, entre otras cosas, tomar contacto con nuestro Ángel de la Guarda para que nos aconseje y ayude, y habilitarnos para canalizar las energías de los arcángeles, que van desde la sanación hasta el contacto con la sabiduría superior y el conocimiento del cosmos.
Estas técnicas también llamadas «cabalgamiento angélico» nos permiten tomar contacto con la energía de los arcángeles: Miguel, protección y poder de extracción de energías negativas; Gabriel, coraje, poder de superar obstáculos; Rafael, poder curativo cósmico; y Uriel, aspectos sentimentales, salud y atracción de abundancia.
4. El entrar en contacto directo con la energía de los ángeles cambia nuestra visión del mundo, ya que tomamos conciencia del Plan divino. Siempre debemos confiar en que estamos bajo la protección de Dios, y es esta confianza y fe las que nos permiten establecer el contacto. Por ello, el miedo y la negatividad externa debemos apartarlos de nuestra mente.
5. No tenemos que preocuparnos del tiempo, pues desde la dimensión de los ángeles todo es simple y perfecto, no existen el bien ni el mal, no hay tiempo ni espacio, y su función es llevarnos a una dualidad asombrosa. Posiblemente, aunque creamos que hemos dedicado varias horas al contacto angélico, solamente hayan pasado unos minutos o segundos.
6. En nuestro camino de aprendizaje en esta dimensión contamos con toda la ayuda que deseemos recibir, pero está en nosotros la decisión, ese es nuestro libre albedrío. Como está escrito: «Pedir y se os concederá, buscar y encontraréis, llamar y se os abrirá» (Mt 7, 7).
Recomendaciones generales:
- Hay que colocar de manera perenne una estatua o un dibujo que represente al ángel elegido como benefactor. Es conveniente que allí existan ofrendas, como flores o velas, pues eso indicará que le tenemos especial devoción.
- Frecuentemente hay que efectuar pensamientos que le involucren y peticiones verbales cuando se requiera alguna ayuda. Conseguirá atraerle poco a poco a esa casa.
- Cuando se rece o se vaya a comer o dormir, hay que darle las gracias personales.
- Si el problema a resolver es muy grande es mejor que se reúnan varios miembros de la familia o grupo para pedir ayuda en conjunto. Es como cuando se reza el rosario en familia. Si son dos personas las que están enfrentadas, la mejor solución sería que ambos rezaran juntos por el mismo deseo de que se vuelvan a unir.
- Más que pedir por algo lo mejor es meditar sobre nuestros actos y tratar que nuestro comportamiento con los demás sea tan correcto como el que exigimos hacia nosotros.
- Tenéis que tener en la mente una imagen visualizada del ángel, pues al tratarse de un ser etéreo necesita materializarse en los pensamientos con forma humana.
- Es mejor que habléis con él mediante el pensamiento, aunque las plegarias se pueden emplear verbalmente.