Cuestiones bíblicas relacionadas con el Demonio
• Exorcismo
«Ellos realizaron sacrificios a demonios que no son dioses, a ángeles desconocidos y a dioses modernos que ni siquiera habían demostrado su divinidad y omnipotencia.»
«Ellos sacrificaron a sus hijos e hijas a los ángeles malignos.»
«Miles de demonios agrupados dentro de una persona pidieron a Jesús: "Si nos expulsas de aquí, nos convertirás en una manada de cerdos"».
«Él llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar a los espíritus malos y a sanar cada enfermedad.»
Algunas personas consideran esto como exorcismo y debemos recordar que una cruz de madera o el agua bendita nunca deben ser usadas para expulsar a los demonios.
• El Infierno
La palabra original es Sheol en hebreo y Hades en griego, y ambas hacen mención a un lugar al cual van todos los muertos que han sido malvados en la vida terrenal. Aunque en un principio se le asoció como un lugar de sufrimiento eterno, ahora se trata más bien de hablar de él como aquel sitio en el cual van a vivir eternamente aquellas personas que se han apartado de Dios o cuya conducta ha sido maligna para los demás.
Indudablemente si existe lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto, debería existir un lugar al cual fueran a parar todas aquellas personas que han causado daño a los demás, pues de no ser así estaríamos aceptando que la maldad y la bondad son lo mismo, y que al Creador le dejan indiferente. Lo razonable es que pensemos que todos nuestros actos tienen que tener una consecuencia, en esta vida también, y que no es una casualidad o simplemente una norma de convivencia que todas las civilizaciones nos hablen de un lugar en donde habrá que purgar nuestros pecados. La no creencia en este lugar no exime a nadie de la culpa y sus consecuencias, existiendo referencias religiosas que advierten que allí irán todos los malvados.
Muy probablemente el Infierno es un lugar de dolor, calor y atroces tormentos, al cual van todas aquellas personas que han preferido hacer caso a Satán en lugar de a Dios. Aunque la presencia de tan horrible lugar ha estado en entredicho en numerosas ocasiones, su máximo dirigente, el Demonio, ha sido confirmado incluso por los Papas modernos y por teólogos imparciales. Si es cierto que el Universo ha sido creado por un ente racional y que todo funciona en perfecto orden, lógicamente deberemos admitir que todo en esta vida tiene el polo opuesto, sin el cual no existiría equilibrio. El yin y el yang, las dos caras de una moneda, la luz y la oscuridad, lo negativo y lo positivo, lo femenino y lo masculino, son algunos de los ejemplos de esta dualidad que debe existir en la creación para que todo funcione correctamente y tenga sentido. Por eso y admitiendo que el Diablo tiene que existir por fuerza, tendremos a un serio enemigo de los hombres, pero también de los ángeles y del mismo Dios. Aunque al principio era también un ángel, algo le hizo rebelarse contra Dios (parece ser que fue porque no admitió inclinarse ante Adán), y pasar a convertirse en un ser maquiavélico. Hay numerosos textos religiosos que afirman que el Diablo se fortalece con las maldades de la Humanidad y que su presencia está ligada al Apocalipsis, el momento en que todo comenzará a vivir la Eternidad, ese concepto imposible de explicar.