Diez pasos para trabajar con los ángeles
• Hazle sitio en tu vida a los ángeles
Si quieres que los ángeles se sientan a gusto contigo, tienes que hacer que tu mundo, pensamientos, sentimientos y entorno, se parezca más al de ellos. Los ángeles se sienten cómodos con pensamientos de paz y amor, no con pensamientos de irritación y agresividad.
Aíslate de cualquier distracción, quédate en silencio en tu lugar favorito y comulga con los ángeles. Simplemente, habíales de tus problemas como si lo hicieras con tu mejor amigo.
Y escucha. Guarda silencio y permanece a la espera de los pensamientos que los ángeles pondrán en tu mente.
• Haz las oraciones en voz alta
Pero no es necesario que hables para que te presten atención, pues los ángeles han respondido a muchas oraciones silenciosas o a un intenso deseo del corazón. No obstante, obtendrás una respuesta más eficaz si les hablas en voz alta.
Tu voz tiene poder y las oraciones habladas adoptan diferentes formas: canciones e himnos, oraciones estructuradas y sin estructurar. Se puede combinar todo esto con fíats (consentimiento o mandato) y decretos. Los decretos permiten al hombre y a Dios trabajar juntos para generar cambios constructivos. "Los fíats son afirmaciones poderosas y breves. Haz tus decretos y fíats en voz alta y firme.
• Utiliza el nombre de Dios
Dios está dentro de ti, y al utilizar su energía al dirigirte a los ángeles, ellos te pueden responder con todo el poder del Universo.
El fuego que Dios te da por ser hijo o hija, esa Chispa Divina, es el poder de crear en el nombre de Dios y de darle órdenes a los ángeles. Cada vez que dices: «Yo soy...», estás diciendo: «Dios en mí es...» y así atraes hacia ti lo que dices a continuación.
• Ofrece tus oraciones y decretos todos los días
Los ángeles siempre están listos. Pero nosotros no siempre sabemos cómo llegar hasta ellos. La mejor manera es comulgar con ellos diariamente, pues al hacerlo así no solamente te ayudas a ti mismo, sino que ayudas a mucha gente que incluso no conoces.
Los ángeles buscan personas que invoquen habitualmente la luz de Dios para asociarse a ellos, para lograr la curación del planeta. Cuando encuentran a estas personas, envían Luz a través de ellas para ayudar a los que están en peligro de enfermar o de sufrir crímenes violentos o desastres naturales. Tus oraciones pueden generar enormes cambios.