La importancia que adquiere el Demonio en el futuro de las personas es mayor de lo que la mayoría puede imaginar. Es frecuente pensar en ello sin darle mucha importancia o, peor aún, sin tener conocimientos sobre el tema. También hemos leído que su presencia no es fiable, incluso por personas que se denominan estudiosos de la Biblia. Pero la primera razón para entender la misión de Cristo entre la Humanidad, y uno de los aspectos primarios para sostener la importancia de su presencia terrenal, es precisamente el Diablo. Según la mayoría de los escritores, la presencia de Jesús en la tierra fue precisamente para destruir los trabajos del Diablo y aunque esto sea algo contradictorio y difícil de entender, por la naturaleza común del hombre, a través de su muerte le podría destruir. Por consiguiente, el objetivo vital de Cristo no sería redimir a la Humanidad, sino destruir al maligno. Los cierto es que la Humanidad vive en un mundo físico, tangible y material que es influido por el mundo invisible y espiritual que está a su alrededor. Este mundo espiritual es así tan real en nuestros días como era cuando Jesús caminó por la tierra hace más de 2.000 años. De vez en cuando se revelan sus misterios a través del Antiguo y Nuevo Testamento, donde también podemos aprender objetivamente sobre los ángeles, los demonios y el propio Satanás. Tristemente, muchos se han informado mal de ellos, sobre todo aquellos que se dedican a su culto, pues están convencidos de que hay una gran necesidad de comunicarse con este espíritu demoníaco.


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