¿Qué son los ángeles?
De acuerdo con las fuentes canónicas, todos los ángeles fueron creados simultáneamente por Dios, y por esto, los ángeles son seres inmortales pero no eternos, ya que la eternidad es un atributo que sólo le pertenece a Dios. Al final del Universo, cuando se extingan todos los soles, todas las estrellas y galaxias, los ángeles también se extinguirán, pero mientras exista el Universo su existencia es permanente.
Esencialmente, un ángel es un ser espiritual que existe en la mayoría de las religiones, y en todas se le atribuye la labor de ayudar al ser supremo en su misión universal y de estar en posesión de facultades increíbles, entre ellas comprender los misterios del Universo, volar o materializarse sólo delante de personas específicas. Todas estas creencias han ocasionado que el interés por los ángeles, por saber sobre su existencia y poder, realmente haya aumentado en los últimos años, aunque no hay disponible mucha más información ahora que antes.
Desgraciadamente, algunos autores o supuestos investigadores actuales en realidad solamente han estado interesados en destruir las creencias que las personas tienen de ellos, nunca en aportar datos más clarificadores. Esta es una forma de vender libros muy antigua, tan antigua como el extraño deseo de leer algo sobre lo que, en principio, no se cree.
Lo que enseguida se observa es que los datos que se aportan son extraordinarios y las experiencias vividas con estos seres superan la mayoría de las fantasías del ser humano. Si, como sus detractores afirman, todo es falso y generado para dar credibilidad a la existencia de Dios, el Cielo o la otra vida, habría que considerarla la fábula más imaginativa de todas.
Los ángeles, junto con los arcángeles, están próximos a Dios y disponen de privilegios y poderes superiores a los seres humanos, aunque su categoría celestial es inferior a los profetas, enviados directamente por Dios para comunicar a la Humanidad sus mandatos. Además, tampoco pueden llegar a conocer o gozar de Dios como lo conseguirán aquellas personas que cumplan sus leyes divinas. Casi todas las religiones insisten en que son seres etéreos, espirituales, invisibles a los ojos de los hombres, y el puente entre el microcosmos, es decir, lo humano, y el macrocosmos, el Universo, lo divino. Criaturas inmortales, espirituales, que superan en perfección a todo lo creado, se despliegan en las vidas de los humanos para protegerlos y guiar e iluminar el camino de quienes se extravían.